Cita bíblica: Hechos 5:1-10IntroducciónUna gama muy diversa de ideas se tiene sobre la labor de los jóvenes en la iglesia.
Algunas ideas:
Los jóvenes son el motor de la iglesia (esto es lo que yo llamo una comparación mecánica)
Los jóvenes tienen que hacer lo que los "viejitos" (con todo respeto) ya no pueden hacer
Los jóvenes son los que atraen a más personas a la iglesia y atraen a otros jóvenes. Entre más jóvenes haya en una iglesia más rápido ésta crecerá. (Idea de
Merchandising y
Marketing)
Los jóvenes son el futuro de la iglesia, los futuros predicadores, misioneros, evangelistas. Son la futura generación de grandes siervos de Dios.
Son los que deben tener creatividad, empuje, ganas, valentía, etc.
Los jóvenes deben barrer el templo, asearlo, servir de ujieres, es decir, deben ser los "multiusos" (no estoy en contra de esto, solo que esto no es la función REAL de los jóvenes en la iglesia)
Y en el peor de los casos, "son un mal necesario en la iglesia, porque son mundanos, carnales y un dolor de cabeza pero los necesitamos para que hagan lo que nosotros ya no podemos hacer" palabras textuales de un pastor, que por piedad me reservo el nombre.
La Biblia nos enseña que Dios tiene grandes propósitos son los jóvenes. Hay una función que cumplir, hay una misión encomendada.
El capítulo 5 de Hechos nos narra la historia de Ananías y Safira. Un matrimonio que buscando reconocimiento humano cayó en el pecado de el engaño.
Esa es la parte conocida y más difundida de la historia. Pero hoy estudiaremos la no muy vista pero importantísisima labor de los jóvenes en la Iglesia Primitiva y en especial en esas circunstancias.
Entremos en la historia
"Se escuchó un martillazo, -la mansión se vende en 100 millones de pesos- gritó el subastador.
Todos felices y contentos aplaudieron al nuevo propietario de la mansión. Se había realizado una excelente puja en la casa de subastas de Jerusalén.
La mansión en mención (aunque suena raro) era la mejor casa de todo Jerusalén y sus dueños eran un par de negociantes, que gracias a sus buenas capacidades comerciales la habían adquirido.
El señor Ananías y doña Safira, antiguos propietarios del predio, estaban contentos con el negocio que se había llevado a cabo, todo salió mejor de lo que habían imaginado. El valor de la venta superó el doble de lo que realmente había costado la propiedad.
La prensa, ante este suceso, entrevistó a Ananías y una de las preguntas fue: ¿En que invertirá ese dinero? ¿Tiene presente otro buen negocio en mente?
En ese instante Ananías se acordó de algo: del reconocimiento que habia tenido Bernabé, por parte de la iglesia y del pastor, cuando vendió su casa y la donó para los pobres.
Y con hambre de reconocimiento le contestó al periodista: Este dinero será donado a los pobres.
Todos aplaudieron el corazón dadivoso de Ananías y exaltaron su generosidad.
Cuando llegaron a casa, después de todo un día de negociaciones, se sentaron a la mesa a cenar y empezaron a dialogar:
-Ananías, ¿es verdad que darás todo el dinero para los pobres? pregunto angustiada Safira, quien ya le tenía destino a "esa platica"
- ¡¡¡Mujer parece que no me conoces!!! dijo Ananías, daremos solo una parte, al fin y al cabo nadie sabe realmente en cuanto se vendió la mansión y diremos que en eso la vendimos. Y se escucha tremenda carcajada de auto exaltación.
Efectivamente los dos se pusieron de acuerdo y convinieron en dar solo una parte y simular así generosidad total.
Llegó el día acordado para traer a Pedro, pastor de la iglesia a la que asistían Ananías, Safira y Bernabé, el dinero.
Peluquería y manicure, perfumería, sastrería y muchos más fueron los lugares que nuestra pareja visitó ese día. Día del reconocimiento, día de fama, día que marcaría sus vidas.
La prensa se había dado cita en el templo de Jerusalén, todos estaban a la expectativa de la llegada de Ananías.
De pronto aparece nuestro galán mejor que nunca, impecablemente bien vestido, él sospechaba que ese día cambiaría su existencia.
Llegó donde Pedro. Se arrodilló y con vos fuerte dijo: "Apóstol Pedro aquí tiene una donación económica, producto de la venta de mi mansión"
Todo mundo estaba en silencio. Solo se escuchaba los "flashes" de las cámaras fotográficas.
- ¿En veinte millones vendiste tu propiedad Ananías? preguntó Pedro
- Por supuesto Pastor, replicó Ananías, en veinte millones.
Un "uau" silencioso se escuchó en toda la congregación y cuando alguien se disponía a aplaudir tal generosidad, la voz de Pedro se escuchó:
- Ananías, ¿porque llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espiritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? ...
La prensa y la congregación entraron en un estado de expectación. Las miradas se movían entre Pedro y Ananías. La respiración se hacía pesada, cuando se escuchó hablar de nuevo a Pedro:
-Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.
Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron. Hch. 5:6
En este versículo del capítulo encontramos por primera vez la palabra jóvenes.
Leyendo este pasaje bíblico en la versión griega
[1] encontré algo que me llamó la atención. En este versículo se utiliza la palabra griega neoteros
[2] que significa: más joven, queriendo decir que eran adolescentes, o de entre los jóvenes los más jóvenes o inmaduros.
Estos jóvenes a los que se refiere el versículo 6 estaban etiquetados por todos en la iglesia como inmaduros, inexpertos, etc.
Mucha juventud hoy en día sigue etiquetada de la misma forma: novatos, ignorantes, inseguros, inestables, inexpertos, inmaduros, inútiles, incapaces, inconstantes, principiantes, etc.
Pero Dios tiene un propósito con esa clase de jóvenes.
Estos jóvenes hicieron algo que nadie más hizo.
1. Se levantaron
2. Envolvieron al muerto
3. Lo sacaron
4. Y lo sepultaron
Esto no lo hizo Pedro, ni los ancianos de la iglesia, tampoco los diáconos, los ujieres ni siquiera aparecieron en escena, las damas estaban horrorizadas, la prensa lo único que hacía era fotografiar y tomar nota. Nadie hizo nada. Solo los jóvenes que en cierto punto eran los marginados, los no conocidos, los olvidados.
Porque siempre a un joven marginado, no conocido, olvidado le llega el momento de actuar.
Si tu joven te sientes en esta situación y el diablo que ha querido hacer entender que no eres nadie, que no sirves para nada, que no tienes las capacidades de otros, hoy tengo buenas noticias para ti: eres el perfecto candidato para que Dios empiece hacer contigo lo que se ha propuesto hacer.
Dios está buscando a los “etiquetados”, a los olvidados, a los marginados, a los “neoteros”, para hacer con ellos, lo que no ha podido hacer con otros.
I Algo que me pregunté cuando leí esto fue: ¿Por qué ellos se levantaron? ¿Acaso fue que Pedro les dio la orden de levantarse? ¿Qué los impulsó?
La palabra que en griego se usa para levantar es anistemi que significa hacer o impulsar a estar de pie. Es decir, a ellos algo los impulsó a cambiar de posición, algo los hizo ponerse de pie.
¿Qué fue lo que hizo a estos jóvenes actuar y a cambiar de posición?
Hechos 2:17
Y en los postreros días, dice Dios,
Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne,
Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;
Vuestros jóvenes verán visiones,
Y vuestros ancianos soñarán sueños;
Lo primero que los impulsó fue lo que vieron y entendieron a causa del Espíritu Santo que estaba sobre sus vidas.
Estos jóvenes estuvieron posiblemente en el aposento alto, y sino estuvieron, estaban acostumbrados a ver la gloria de Dios en la iglesia, estaban acostumbrados al mover del Espíritu Santo, estaban relacionados con el avivamiento, tenían SOBRE ellos al Espíritu Santo como cumplimiento de la promesa.
La característica principal de un joven sobre quien está el Espíritu Santo es que tiene VISION, “vuestros jóvenes verán visiones”.
Jorasis es una palabra griega que se traduce como visión, pero literalmente significa tener desarrollado el sentido de la vista.
Es decir, cuando sobre un joven está el Espíritu Santo, este joven tiene desarrollado el sentido de la vista. Él ve lo que nadie más ve, el percibe lo que nadie más percibe.
Pedro, los diaconos, los ujieres y todos, vieron a un muerto; los jóvenes vieron más que un muerto, vieron algo incompatible, algo intolerable: vieron MUERTE EN LA IGLESIA.
No era compatible un muerto en una iglesia viva; era intolerable un muerto en un lugar de fuego.
Ellos estaban acostumbrados a ver en la iglesia milagros, sanidades, fuego, unción, poder, manifestaciones del Espíritu Santo, no muertos.
Me imagino que pensaron: o pasa algo aquí (Resucitarlo) o pa’fuera!!!!!.
Y eso pasa hoy día.
Habemos jóvenes que nos levantamos viendo el poder de Dios manifestado de manera real, crecimos viendo una iglesia de poder, enfocada en la oración, el ayuno, la evangelización, pero hoy vemos cosas muertas, hoy vemos otros enfoques, hoy vemos otras cosas que no son propias de la iglesia real de Jesús.
No pretendo cambiar esquemas bíblicos y doctrinales, siempre digo y sostengo que los principios de la Biblia son innegociables e intocables, pretendo romper esquemas tradicionalistas, humanos, religiosos y muertos.
Tenemos que buscar es de nuevo la presencia de Dios, detectar lo muerto, hallar lo humano y lo carnal que se ha infiltrado en nuestras predicaciones, en nuestras alabanzas, en nuestra vida, en nuestra vida como hijos de Dios.
No digo que introducir en la alabanza danza programada o saltos, diversidad de ritmos musicales o manifestaciones humanas, es vida. Eso es secundario y en cierto sentido, hasta muerto.
Músicos: nuestra alabanza debe cambiar de fondo, detectemos lo muerto: intensiones y anhelos personales, falta de consagración, falta de unción real y de poder, etc.
Pregunto: nos preocupamos por poner a saltar a la gente, por emocionarla, por meter nuevas y complejas estructuras musicales, ¿y donde queda la ministración, la liberación de demonios, la sanidad? ¿Dónde está la esencia de la alabanza, como dice Salmo 149, que la alabanza es guerra? ¿en donde están las manifestaciones de la guerra? Un patrón musical en forma de marcha no es guerra, marchar al compás de un tambor evoca el espíritu de la guerra, pero no es guerra, los gritos de guerra no le mueven “ni un pelo al diablo”, manifestaciones de guerra no es guerra.
Necesitamos detectar lo muerto y volver a la esencia.
Dios está buscando esos olvidados, esos ignorados, esos “incapaces” que han visto cosas muertas en la casa de Dios y sienten un impulso del cielo ha hacer algo.
¡LEVANTATE JOVEN EN EL NOMBRE DEL SEÑOR Y ACTUEMOS!
Cuando un joven ve algo muerto, siente temor.
Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. Hch. 5:5
Lo segundo que influyó a que cambiaran de posición fue el temor.
Aquí se refiere a que sintieron fobia por lo que estaba sucediendo.
Entonces, a manera de resumen, ellos vieron algo no normal, sintieron fobia, horror, miedo de dejar al muerto en la casa de Dios.
Hay jóvenes que ya han visto “muertos” en la iglesia, y tienen fobia por ese muerto, pero no hacen nada.
¡¡¡¡ Dios te dice LEVANTATE!!!!
II. Lo segundo que hicieron después de levantarse (producto de lo que vieron y sintieron) fue: ENVOLVERLO. Versículo 6.
Envolver conlleva la acción de atar.
Estos jóvenes tenían sobre
[3] ellos al Espíritu Santo, por lo tanto tenían poder
[4].
Este poder les servía para atar.
Mateo 18:18 dice:
De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra,
será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra,
será desatado en el cielo.
III Lo tercero que hicieron fue
SACARLO. Todo lo que esté muerto, todo lo que atente contra la vida de la iglesia, hay que sacarlo.
IV Como cuarta acción lo
ENTERRARON. Es decir, lo pusieron en el lugar correcto. Tierra con tierra, mundo con mundo, carne con carne, religiosidad en la religión, humanismo con los humanos, en la iglesia vida.
Ellos con estas acciones se convirtieron en agentes de vida, en agentes de avivamiento, en agentes de gloria y de unción.
¿Por qué se preguntara usted? Porque donde hay muertos no puede haber avivamiento, porque los muertos obstaculizan el fluir de la presencia de Dios, detienen el crecimiento, quitan la mirada de la gente en Dios y se las llevan ellos, traen ambientes de angustia, de zozobra, de miedo y de turbación.
Sacando al muerto ellos permitieron de nuevo el avivamiento
[5] en la iglesia que el muerto estaba estorbando.
Mientras los jóvenes “neoteros” enterraban al muerto, dos cosas pasaban:
Doña Safira llegaba bien emperifollada al templo, sin saber lo que acababa de ocurrir. Sostiene la mentira de su marido y también cae muerta.
Algo transformaba sus vidas.
¿Que ocurrió?
Ocurrió algo que la Biblia no dice claramente, pero que si lo podemos ver en la versión griega:
Los mismos jóvenes que se levantaron, que envolvieron, sacaron y enterraron a Ananías, esos mismos jóvenes que la Biblia llama neoterios entran al templo y la Biblia ya no los llama neoterios sino que los llama neaniskos que significa joven servidor.
¿Qué significa esto? Que cuando nosotros como jóvenes nos levantamos y actuamos llenos del Espíritu Santo nuestra vida es transformada.
El actuar cambia nuestra vida, la pasividad nos deja iguales.
Recuerdo una frase que impactó mi vida:
“lo único que necesita el mal para triunfar,
Es que los hombres de bien no hagan nada”.
Aquellos jóvenes que eran novatos, ignorantes, inseguros, inestables, inexpertos, inmaduros, inútiles, incapaces, inconstantes, principiantes, etc. Ya no lo eran, ya eran: Maestros, cultos, seguros, estables, expertos, maduros, útiles, capaces, peritos y constantes, etc.
Estos jóvenes servidores, versículo 10
- Entraron, es decir, no se quedaron afuera
- Hallaron, verbo que viene de la palabra griega eurisko = encontrar sin mucho esfuerzo
- Sacaron
- Sepultaron
Es decir, los jóvenes de la iglesia primitiva no aceptaban ningun muerto, ni ninguna cosa que estuviera muerta
Somos llamados por Dios a sacar de la iglesia y de nuestra vida todo lo muerto, todo aquello que no tiene vida, lo inerte, lo que no sirve.
Somos llamados a vigilar y a promover la vida en la iglesia.
Somos llamados a ser generadores de poder, de unción y de AVIVAMIENTO.
ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DE LO MUERTO.
- No tiene vida, es frío y rígido. No posee facultades.
La religiosidad, el conformismo, el pecado, la pereza, la falta de comunión con Dios y con los hermanos, etc. - Estorba y no sirve para nada.
Amistades, actividades, actitudes que no sirven. - Trae recuerdos.
Los recuerdos de la vida sin Dios, recuerdos de experiencias con el pecado, recuerdos dolorosos, sentimentales, etc.
Los recuerdos matan la vida espiritual.[6] - Pertenecen al mundo de los muertos no al mundo de los vivos.
CONCLUSIÓN
Dios quiere contar contigo para sepultar lo muerto.
Dios necesita jóvenes que a los muertos no les tengan miedo, que no estén apegados a ellos; jóvenes que estén desprendidos de todo.
Mar. 8:34-38; Jn. 12:24-25
¡¡GENERACIÖN DE AVIVAMIENTO ARRIBA!!
Por:
Juan David Ramírez G.
[1] Lacuela, Francisco. Nuevo Testamento Interlineal Griego-Español. Editorial CLIE. Pág. 481
[2] Vine, W.E. VINE Diccionario Expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo. Editorial CARIBE. Pág. 472
[3] El Espíritu Santo puede estar en, con y sobre una persona, y los tres estados son muy diferentes. En otro estudio tocaremos ese tema.
[4] Hechos 1:8 dice que el poder es consecuencia de que el Espíritu Santo venga sobre una persona.
[5] Hechos 5:12-16
[6] Dicho de mi papá